Esta etapa consiste en una etapa de la recopilación e integración de todas las fuentes de información de análisis de resultados, es decir, autoevaluaciones, evaluación externa y su impacto, esto con la finalidad de realizar una interpretación racional y cualitativa de todos los resultados obtenidos, y valorar si son satisfactorios, además de poder identificar de manera general observando el panorama de información si existe alguna deficiencia o problema en la currícula. Además de ser un proceso que nos permite valorar y tomar en cuenta algunos datos que suelen pasar desapercibidos, y luego nos encontramos con el hecho de que es información que vale la pena recopilar. Contempla el hecho de realizar un registro ordenado de la información, realizarlo de manera periódica y sistematizada, contemplar las fuentes de información que nos van a dar qué tipo de información, además con apoya a entender el tipo de datos y su interpretación, además de que nos facilita dar informes de la currícula....
En la fase de evaluación de impacto se revisa la acción y resultados del currículo en sus aspectos formativos y certificativos de los actores, es decir, esta encaminada a evaluar el trabajo profesional de los individuos que intervienen en el proceso. Es necesario analizar al profesional que imparte la información es decir considerado como el aspecto formativo de esta etapa, así como el aspecto certificativo, es decir, al egresado y los cambios que suscita en su entorno como ciudadano. Esta fase nos ayuda a poder establecer un punto de comparación entre si lo que estamos queriendo que realicen nuestros alumnos en un contexto social realmente lo están haciendo o si tiene que modificarse algo en la ejecución o planificación del proceso de aprendizaje para lograr el objetivo que buscamos principalmente en el rubro actitudinal de nuestros egresados. Referencias: Salas, R. (2016) ¿El rediseño curricular sin evaluación curricular es científico? Educación Nacional de Salud Pública. L...